Artículo Coaching coercitivo.

De acuerdo con Mexworks en su página de Internet, ellos buscan dar a quien toma sus cursos una nueva visión del mundo, fomentar su sentido de liderazgo y buscar fortalecer su sentido de responsabilidad y compromiso. De acuerdo con la metodología, utilizan los principios del coaching y buscan que los aprendices a su vez se conviertan en coaches al terminar el programa. En principio, me parece que Mexworks dervirtua el concepto de coaching: “Metodología de aprendizaje interpersonal desde el asesoramiento o acompañamiento de una persona que asume el rol del coach (maestro) y otra que asume el rol de coachee (aprendiz)”. Un coach es una persona que trabaja hombro a hombro con otra para lograr que esta desarolle cierta habilidad o que aprenda algún aspecto siempre aplicado técnicas de enseñanza apropiadas y en un ambiente apropiado, de confianza, seguridad y mutuo entendimiento.


Las técnicas utilizadas por Mexworks más allá de fomentar el liderazgo considero que denigran a las personas para que posteriormente éstas se reivindiquen y vean que no son tan malas. Sin embargo, no creo que sean apropiadas estas técnicas. Considero que sería mucho más adecuado el promover las competencias y las cualidades de cada individuo. Asimismo, al integrarse en grupos tan grandes, y donde el coach o líder es el instructor, no se da la individualidad necesaria a cada persona. Un coach debe de fungir como potencializacidador y facilitador, no como juez ni como verdugo. De la misma manera, un coach debe de ser un experto en el tema, y en el caso de Mexworks si sus cursos están enfocados a crear líderes, a fomentar el compromiso y a dar una nueva visión del mundo deberían de ser expertos en psicología, en competencias, en manejar grupos, etc., y no graduados del mismo programa.

Aunque el programa aparentemente este diseñado para desarrollar las habilidades de los asistentes, considero que ninguna persona bajo ninguna circunstancia ni siguiendo ningún fin debe de ser sometida al ridículo y a la presión. Asimismo, de acuerdo con la teoría de Maslow y algunas otras sobre motivación y desarrollo humano, para que una
persona pueda aprender y desarrollarse primeramente debe de satisfacer necesidades básicas como es dormir, comer, tomar agua, descansar, tener seguridad, etc. Es muy notable que en este coaching coercitivo se evadan estas necesidades primarias. No sólo en el caso de Mexworks, pues a continuación se presenta el enlace a otra compañía, que describe sus servicios en su blog.
Este caso sobre coaching coercitivo es un buen ejemplo de opiniones encontradas, pues hay mucha gente que asegura que cambio sus vidas, pero parecen técnicas demasiado radicales.

Información adicional:
http://www.gaceta.udg.mx/Hemeroteca/paginas/394/394-25.pdf
http://www.apestan.com/cases/mex-works-guadalajara-jalisco-mexico_11412.html
http://www.foros.catholic.net/viewtopic.php?t=4226
http://www.coachingcoercitivo.freehosting.net
http://www.jornada.unam.mx/2005/09/18/mas-daniela.html

Información previa al artículo sobre coaching.

El presente artículo sobre coaching va enfocado al coaching llamado coercitivo. Decidí hacer este artículo para exponer, desde mi punto de vista, un mal uso del coaching. Una amiga muy cercana tomó estos cursos de coaching, y me parece apropiado mencionarlos. Antes de escribir sobre este tipo de coaching, se dará una breve explicación de lo que consisten los cursos de coaching.
 Durante los últimos años en México han surgido muchos programas de entrenamiento de transformación personal, que a través de una supuesta nueva tecnología, prometen hacer que las personas logren hacer cosas extraordinarias. Estos programas son impartidos por organizaciones como MexWorks y Grupo México Humano, además de otras.
Existe también una constante polémica sobre estos programas, pues se han hecho acusaciones de abusos, como engaños para atraer participantes, explotación laboral y violaciones a los derechos humanos, no sólo ocurriendo dentro de estos programas, sino siendo parte esencial de ellos.
Usualmente, los programas de coaching coercitivo son promovidos bajo la etiqueta de una nueva tecnología desarrollada en universidades o por autoridades en el campo del desarrollo humano.

El primer antecedente de este tipo de programas fue creado por Alexander Everett, clérigo de origen británico emigrado a Texas, quien en 1962 desarrolló el programa conocido como Mind Dynamics. Alexander declaró haber creado su método influido por varias corrientes de pensamiento como el trabajo de Edgar Cayce, la teosofía, el rosacrucianismo y el Método de Control Mental de Silva. Aunque fue el primer antecedente de los programas actuales, no estaba caracterizado por los abusos que son notables en los procesos a los que dio origen.
William Penn Patrick, quien en esa época operaba un esquema de pirámide fraudulento llamado Holiday Magic, tomó algunas ideas de Mind Dynamics y fundó Leadership Dynamics. A diferencia de su antecesor, Leadership Dynamics se caracterizó por su brutalidad, manifestada en abusos psicológicos y físicos hacia los participantes. Incluso llegó a conocerse con el sobrenombre de The Pit (la fosa). Leadership Dynamics llegó a un prematuro fin debido a las múltiples demandas a las que tuvo que enfrentarse.
Leadership Dynamics fue el campo de entrenamiento de donde salieron las dos figuras más influyentes y que darían a los programas de coaching coercitivo su forma actual: Werner Erhard y John Henley.
La participación en uno de estos grupo usualmente comienza cuando un amigo o familiar llama al futuro participante para invitarlo a una noche de invitados, que es un evento donde los graduados llevan a un persona importante para ellos, que es sometido a una sesión de ventas para enrolarse en el curso. Por otro lado, el graduado puede convencer al futuro participante sin la mediación de un evento como tal.
Al inscribirse al programa, el participante realiza un pago, usualmente no reembolsable, llena una forma con sus datos personales, además de una explicación de por qué está tomando tal decisión, y firma un acuerdo en que se compromete a no divulgar ningún tipo de información sobre el programa.
La Introducción (entre $4,000 y $5,000)

Llamado Intro o Curso Introductorio. Son cinco sesiones, por lo general de miércoles a domingo. Las primeras tres o cuatro empiezan alrededor de las 19:00pm y terminan ya pasada la medianoche. La última, o las últimas dos, transcurren desde las 10:00am hasta aproximadamente la una de la madrugada. Los grupos son de alrededor de 150 personas.
La finalidad del curso, según los organizadores, es enseñar de una manera experimental o vivencial, cuál es el sistema de creencias que cambiará la vida de los participantes. Se llevan a cabo actividades que están diseñadas para cumplir tres propósitos relacionados entre si:

• En primer lugar, establecer una completa autoridad del instructor y el staff sobre los participantes. La comunicación será unilateral, y la crítica no será tolerada.

• Anular la capacidad de los participantes de evaluar críticamente las ideas.

• Persuadir al participante de destruir su sistema de creencias, para ser reemplazado por el del programa, y convencerlo de que toda su vida hasta ese momento ha sido basada en cosas negativas.
Estos tres objetivos se logran a través de las siguientes herramientas:
• A algunos graduados se les recomienda repetir el curso. De esta manera, en el seminario existirá un grupo que apoyará incondicionalmente al instructor, y un modelo de comportamiento a seguir para los nuevos participantes.
• El instructor actúa de una manera completamente autoritaria. Esto incluye insultar los participantes, e inclusive burlarse –e invitar al auditorio a burlarse- de ellos. Esto incluye, desde luego, burlarse abiertamente de características físicas y de la personalidad de las personas.
• Se promueve la idea de que asistir al programa es una aceptación de culpa, y de que la gente que lo cuestiona es cobarde, y le aflije el miedo de encontrarse a si misma.
• El control del ambiente es absoluto. Esto incluye el horario de inicio y final y los horarios para descansos, la necesidad de pedir permiso para ir al sanitario, ponerse de pie, o hablar. La violación de cualquier regla por lo general es castigada con burlas y humillaciones enfrente de todos los participantes.
• El auditorio es constantemente recordado que su dinero será desperdiciado si el curso no es efectivo, y para que el curso sea efectivo, la obediencia debe ser completa.
• Las actividades (lecturas, pláticas, dinámicas) se realizan a un ritmo vertiginoso, para no dar tiempo a la reflexión.
• Una de las reglas es aplaudir cada vez que un participante habla, sin importar el contenido de lo que diga (en tanto no sea una crítica, desde luego). Al propiciar la aceptación de cualquier argumento, sin importar el contenido, se condiciona a los participantes a suspender el juicio objetivo a cualquier idea expuesta.
• Los participantes están sometidos a una serie de presiones en un nivel fisiológico: la temperatura del ambiente varía constantemente, la falta de sueño causada por los horarios, la incapacidad de ir al baño libremente, y el cansancio general causado por las actividades.
La finalidad del curso, según los organizadores, es enseñar de una manera experimental o vivencial, cuál es el sistema de creencias que cambiará la vida de los participantes. Se llevan a cabo actividades que están diseñadas para cumplir tres propósitos relacionados entre si:
• En primer lugar, establecer una completa autoridad del instructor y el staff sobre los participantes. La comunicación será unilateral, y la crítica no será tolerada.
• Anular la capacidad de los participantes de evaluar críticamente las ideas.
• Persuadir al participante de destruir su sistema de creencias, para ser reemplazado por el del programa, y convencerlo de que toda su vida hasta ese momento ha sido basada en cosas negativas.
Estos tres objetivos se logran a través de las siguientes herramientas:
• A algunos graduados se les recomienda repetir el curso. De esta manera, en el seminario existirá un grupo que apoyará incondicionalmente al instructor, y un modelo de comportamiento a seguir para los nuevos participantes.

• El instructor actúa de una manera completamente autoritaria. Esto incluye insultar los participantes, e inclusive burlarse –e invitar al auditorio a burlarse- de ellos. Esto incluye, desde luego, burlarse abiertamente de características físicas y de la personalidad de las personas.

• Se promueve la idea de que asistir al programa es una aceptación de culpa, y de que la gente que lo cuestiona es cobarde, y le aflije el miedo de encontrarse a si misma.

• El control del ambiente es absoluto. Esto incluye el horario de inicio y final y los horarios para descansos, la necesidad de pedir permiso para ir al sanitario, ponerse de pie, o hablar. La violación de cualquier regla por lo general es castigada con burlas y humillaciones enfrente de todos los participantes.

• El auditorio es constantemente recordado que su dinero será desperdiciado si el curso no es efectivo, y para que el curso sea efectivo, la obediencia debe ser completa.

• Las actividades (lecturas, pláticas, dinámicas) se realizan a un ritmo vertiginoso, para no dar tiempo a la reflexión.

• Una de las reglas es aplaudir cada vez que un participante habla, sin importar el contenido de lo que diga (en tanto no sea una crítica, desde luego). Al propiciar la aceptación de cualquier argumento, sin importar el contenido, se condiciona a los participantes a suspender el juicio objetivo a cualquier idea expuesta.

• Los participantes están sometidos a una serie de presiones en un nivel fisiológico: la temperatura del ambiente varía constantemente, la falta de sueño causada por los horarios, la incapacidad de ir al baño libremente, y el cansancio general causado por las actividades.

• Las presiones físicas tienen su contraparte a nivel psicológico: música para manejar estados de ánimo, el lenguaje simplificado llevado al extremo que se utiliza, y el abuso psicológico por parte del staff y del instructor.

• Las dinámicas que se realizan son emocionalmente intensas. Por un lado, esto refuerza el gradual deterioro de la capacidad de pensar críticamente. Sin embargo, la finalidad principal es lograr que la gente exteriorice sus recuerdos más negativos, y revisite los momentos más traumáticos de su vida. Se persuade a los participante para enfocarse en esos eventos, y de esta manera se refuerza la idea de que la vida del participante esta mal, y necesita ser arreglada.
En realidad, la descripción de la doctrina expuesta es mucho más sencillo que el de las actividades y medios en si, y puede ser resumida en dos puntos:

• Los problemas de una persona son completa responsabilidad de la persona. Es decir, tú eres responsable de absolutamente todo lo que te sucede. El ambiente, u otras personas no tienen nada que ver. Esta idea es llevada al extremo: de acuerdo con la doctrina de estos grupos, víctimas de delitos, como lesiones o violación, o personas que padecen de alguna enfermedad son completamente responsables de esas condiciones.

• La solución para ser feliz y lograr cosas extraordinarias es actuar. Reflexionar sobre motivaciones, planear cursos de acción, prever potenciales obstáculos, o aplicar principios éticos son síntomas de que la gente es negativa y cobarde. El simple hecho de querer algo, es garantía de que se obtendrá.
Unos días después de finalizado el programa (o cómo ellos lo llaman, de la graduación), hay otra sesión que tiene como objetivos enrolar a amigos o familiares de los graduados para iniciar el curso, y de convencer a los graduados de enrolarse para el siguiente nivel. Aproximadamente la mitad de los graduados del primer nivel son persuadidos de hacerlo.


El Segundo Nivel ($6,000 a $8,000)

El segundo nivel está diseñado para crear un vínculo fuerte entre el participante y la organización. Es cuando los participantes dan el paso definitivo para hacer propia la doctrina del programa. Las sesiones son por lo general de Lunes a Domingo, de 10:00 a la una de la mañana, y los grupos son de alrededor de 50 personas.
Para comprender el grado de presión ejercido en este nivel, es relevante describir algunas de las actividades realizadas:

*Los participantes son organizados en parejas. A partir de ese momento, el participante y su compañero estarán juntos hasta el final del curso. La finalidad de esto es doble. Por un lado, se establece la condición de que si un participante sale del curso –por cualquier razón-, su compañero deberá salir también, creando una presión para continuar. La segunda finalidad es establecer una dinámica de vigilancia, y por tanto invasión de la privacidad en cada participante, lo cual puede generar una gran paranoia.
*Una serie de actividades tienen como fin generar una cantidad increíble de abuso hacia el participante. Al inicio del curso, el participante debe someterse a sesiones de abuso verbal de 40 minutos en medio de un círculo formado por sus compañeros. Al final del curso, un ejercicio igual, con una sola variante: se debe hacer en ropa interior.
*Otras actividades están diseñadas para distinguir entre participantes buenos y malos. En una de ellas cada participante debe de hacer una lista, donde establece si cada uno de sus compañeros es dador o un tomador. Los que reciben mayor número de votos como dadores se salvaron. Por el contrario, los que recibieron más votos como tomadores serán sometidos a una mayor presión y humillación por parte del instructor.
*Las actividades de los últimos días ponen énfasis en lo que ellos llaman transformación de lo que eras antes a lo que serás después. Un ejemplo: usualmente, el instructor le dice a una participante que antes era una monja, y ahora es una desnudista. Tendrá cuatro horas para comprar el disfraz, la música, aprenderse la canción y ensayar.
El último día del curso se dedica a promover el tercer nivel del programa. En realidad, en este punto la presión disminuye, ya que representa una tarea fácil para los instructores. Casi la totalidad están deseosos de tomarlo.
El análisis de las actividades del segundo nivel revela que esta fase es crucial para todo el proceso. El más importante en realidad. La capacidad para pensar críticamente del participante, y los mecanismos psicológicos que definen la identidad y la individualidad, han sido totalmente suprimidos. Es al final del segundo nivel cuando el programa pasa a ser la parte más importante de la vida del participante.
El tercer nivel ($2,000)

Llamado Programa de Logros, o algún concepto parecido. En teoría, el tercer nivel es más económico, fácil y cómodo. El precio es mucho menor, y sólo son tres fines de semana. Uno cada mes. En teoría, se trata de aplicar lo aprendido en los niveles anteriores.
En realidad, son tres meses de continua presión, vigilancia y paranoia.
El nivel se inicia con la redacción de una carta compromiso, donde se establecen las metas que se deberán de cumplir. Son cinco categorías: personales, familiares, profesionales, comunitarias y de enrolamiento. En esta etapa, se organizan grupos pequeños, de cinco o seis participantes, con un líder cada uno, y cada miembro es responsable de monitorear las metas de sus compañeros de manera constante. Literalmente, el participante tendrá encima a sus compañeros de grupo las 24 horas del día durante esos tres meses.
Usualmente, si uno de los miembros del grupo sale del programa por cualquier razón, el resto de sus compañeros también lo tendrá que hacer. Es fácil imaginar la presión que esta condición crea.
A lo largo de los tres meses hay numerosas actividades y juntas, que pueden ser en cualquier lugar o cualquier hora, y si un participante falta es humillado. Las consecuencias son el descuido de la familia, trabajo, y amigos no pertenecientes al grupo, además de un gran gasto económico para realizar las actividades.La mayor presión en este punto es para cumplir el compromiso de enrolar una determinada cantidad de participantes para la primera fase del programa, y otra para el segundo. Esto explica por que en este punto los participantes crean una dinámica de constante presión y hostigamiento hacia sus familiares, amigos e incluso personas extrañas con el fin de enrolarlos.
El último fin de semana del tercer nivel hay una excursión en autobús a algún lugar cercano a la ciudad. En teoría, el participante tiene que cumplir todos sus objetivos para poder acudir. En realidad, nadie comprueba si se cumplieron los objetivos familiares, profesionales, comunitarios o personales. Sin embargo, las metas de enrolamiento deben ser cumplidas al 100%. De lo contrario el participante no podrá acudir al evento del último fin de semana, lo cual, en este punto del adoctrinamiento, es el peor castigo posible.
Las actividades de esta etapa del programa pasan a un segundo plano, ya que la presión está enfocada casi en su totalidad en conseguir que los participantes enrolen el mayor número de gente posible para tomar el curso introductorio.
Información recopilada de:

Fuentes: www.coachingcoercitivo.freehosting.net/descripcion.html
http://www.nocoaching.com/

Artículo sobre asertividad y comunicación asertiva.

En muchas ocasiones se escucha la palabra asertividad y se relaciona directamente con acierto, con elegir lo correcto. Sin embargo, su significado va mucho más allá, pues involucra una serie de características. En primer lugar es pertinente definir asertividad o asertivo. La palabra asertivo, proviene del latín asertus, y significa afirmación de la certeza de una cosa, por lo que se deduce que una persona asertiva es aquella que afirma con certeza.

 
El presente artículo surge de la inquietud de que tan importante es la asertividad en las relaciones personales y la necesidad de adquirirla para mejorar muchos aspectos de la vida. Aunque no lo parece, con base en la investigación realizada se encontró que los individuos se ven beneficiados de muchas maneras muy trascendentales.

Neidharet, Weinstein y Conry (1989, p. 115) definen el término asertividad como:

La confianza puesta en nuestra propia persona, en nuestras opiniones, en nuestros derechos y en nuestras reclamaciones. Es decir, es una firmeza que emana de la propia personalidad, es una autoafirmación personal.

 
Asertividad no una característica, sino una conducta.


Se considera que la asertividad es una conducta y no una característica de la personalidad, por lo que se habla de asertividad como una habilidad en el campo de las habilidades sociales. De ahí que es posible realizar un entrenamiento de la autoafirmación, que permita mejorar las habilidades sociales de las personas. Al cambiar a una conducta asertiva se tendrá una mayor autoestima, confianza seguridad y mejores relaciones personales.



Las teorías de la conducta que proponen las técnicas asertivas se basan en el principio de que cuando una persona modifica sus actos, también modifica sus actitudes y sus sentimientos. Es posible desarrollar estrategias para cambiar la conducta, al margen de posibles motivos inconscientes que conduzcan a ésta. Siendo así, la autoafirmación o asertividad pueden ubicarse en el campo de la psicología conductista. Nuevamente se reitera que un cambio en el comportamiento trae beneficios a nivel psicológico para el individuo.
Riso (1988, p. 45) define la conducta asertiva como:


Aquella conducta que permite a la persona expresar adecuadamente (sin distorsiones cognitivas o ansiedad y combinando los componentes verbales y no verbales de la manera más efectiva posible) oposición (decir no, expresar desacuerdos, hacer y recibir críticas, defender derechos y expresar en general sentimientos negativos) y afecto (dar y recibir elogios, expresar sentimientos positivos en general) de acuerdo con sus intereses y objetivos, respetando el derecho de los otros e intentando alcanzar la meta propuesta.

Yo sí tengo voz y voto; además se decir no.
La asertividad es una forma de conducta normal, enfatizan Neidharet, Weinstein y Conry (1989). Todos los seres humanos tenemos derechos, opiniones y reclamaciones que afectan a otras personas y en diversas ocasiones la única manera de lograr que se escuchen esas opiniones, se satisfagan esas reclamaciones y se respeten esos derechos consiste en levantar la voz y defender lo que a la persona le parece que le corresponde por algún motivo.

 
Riso (2000) explica que una persona es asertiva cuando tiene la capacidad de ejercer o defender sus derechos personales; por ejemplo, decir “no”, expresar opiniones contrarias o desacuerdos y manifestar sentimiento negativos sin permitir que la manipulen, como lo hace la persona sumisa, ni violar los derechos de otras personas, como lo hace la agresiva.
Las personas asertivas tienen la capacidad de reconocer e identificar sus necesidades y hacérselas saber a otras personas con firmeza y claridad. A la vez, aceptan que éstas tienen exactamente el mismo derecho de hacerse valer. Por esta razón, expresan sus ideas o reclamaciones con cortesía y escuchan con respeto las reclamaciones o ideas que manifiestan las demás personas, señalan Neidharet, Weinstein y Conry (1989). Agregan que la sinceridad es la característica más distintiva de las personas asertivas. Defienden la realidad y por tal razón narran los hechos según ocurrieron, sin distorsiones, exageraciones, autoalabanzas. Desean saber quiénes son ellas en realidad y quiénes son en realidad las personas que las rodean. La base de la asertividad personal consiste en afirmar el verdadero yo; no un yo imaginario, inventado para manipular a las otras personas.

 ¿Manipulación?

Como se ha mencionado, la asertividad implica sinceridad y respeto por los propios derechos, pero también por los de las demás personas. Cuando no existe asertividad generalmente se recurre a la manipulación. Cuando la persona no desea o tiene temor de manifestarse y hacerse valer, generalmente trama algo para conseguir lo que desea. Esta actitud se puede convertir en algo muy perjudicial, pues la persona puede ver a las demás solo como seres a quienes debe vencer o superar con conductas como la burla, la mentira o el ingenio. Existen diversas formas de manipular a otras personas. Neidharet, Weinstein y Conry (1989) se refieren a algunas de estas conductas manipulativas, entre ellas la agresividad o intimidación, el desvalimiento, la culpabilidad, la crítica, el ridículo y dudar de los motivos. A continuación se explican estos tipos de comportamientos, atendiendo las explicaciones de estos autores.
 Las personas que utilizan un estilo asertivo expresan sus sentimientos, piden lo que quieren y dicen no a lo que no quieren. Cuando las personas actúan de esta manera, lo hacen en su propio interés. Una conducta asertiva también aplica comunicarse de manera funcional. La persona que se comunica de una forma funcional es aquella que puede expresar con firmeza sus opiniones, pero también está dispuesta a aclarar y clarificar; comportarse con otra persona considerándola como un ser separado de ella y único; tratar los puntos de vista opuestos a los suyos como una oportunidad para aprender, y no como una amenaza o una señal de conflicto; enfrentarse a otras personas y con situaciones en términos de cómo son éstas y no de cómo desearía o espera que sean; aceptar la responsabilidad por lo que siente, piensa, escucha, observa y por sus acciones, en lugar de negarla o atribuirla a otras personas; y emplear estrategias para negociar abiertamente las conductas de dar, recibir y confirmar el significado de las cosas entre ella y las demás personas.

Las dificultades que las personas pueden tener para comunicarse se vinculan estrechamente con la percepción que tienen de sí mismas; es decir, con la imagen propia y su autoestima. Una alta autoestima se relaciona con una comunicación funcional y asertiva.


Una baja autoestima conduce hacia una comunicación disfuncional y no asertiva.

Al respecto, Riso (2002) señala que el objetivo de la asertividad no es lastimar a otra persona, sino autoafirmarse, sentar precedentes de inconformidad e intentar modificar el comportamiento que viola nuestros derechos. Por otra parte el autorespeto no se logra destruyendo a quienes nos molestan, sino desenmascarándoles con valentía. Enfatiza Riso (2002, p. 14):



La asertividad es una herramienta de la comunicación que facilita la expresión de emociones y pensamientos, pero no es un arma destructiva como la utilizan los agresivos. Está diseñada para defenderse inteligentemente. Cuando la ponemos al servicio de fines nobles, la asertividad no solo se convierte en un instrumento de salvaguardia personal, sino que nos dignifica.

Antes de realizar el presente artículo yo no sabía que la cuestión de saber expresarse y ser asertivo estaba muy relacionado con tener una buena autoestima, confianza y con ser feliz. Como ya se explicó ser asertivo va más allá de transmitir el mensaje correcto, de la manera adecuada y hacer que el otro realmente entienda lo que queremos decir, sino saber que queremos decir y expresar los sentimientos. Ser asertivos más allá de traernos beneficios a nivel de comunicación y de desempeño, nos puede ayudar a mejorar nuestra autoestima y confianza.

A continuación en otras entradas se anexan pautas que menciona Riso para detectar si somos o no asertivos, y aunque parezca que no, con más de una situación no asertiva nos veremos identificados.

Bibliografía:
Craig, Grace. (1997). Desarrollo psicológico. México: Prentice Hall.

Jadue, Gladys. (2001). Estudios pedagógicos. Recuperado el 26 de octubre de 2009 de http://www.scielo.php/?pid=50718-0705200100010008script=sci-arttext.
Neidhardt, Joseph; Weinstein, Malcolm y Conry, Robert. (1989). Seis programas para prevenir y controlar el estrés. Madrid: Deusto.Riso, Walter. (1988). Entrenamiento asertivo. Medellín: Rayuela.
Riso, Walter. (2002). Cuestión de dignidad. Aprenda a decir no y gane autoestima siendo asertivo. Bogotá: Norma.

Continuación derechos asertivos

Riso (2002, pp. 40-41) presenta una síntesis de los derechos asertivos, extraída de las obras de los autores Caballo, Lnage, Castanyer y Smith. Estos se refieren a que la persona tiene derecho a:


_ A ser tratada con dignidad y respeto.

_ A experimentar y expresar sentimientos.

_ A tener y manifestar opiniones y creencias.

_ A decidir qué hacer con el tiempo, el cuerpo y la propiedad que le pertenecen.

_ A cambiar de opinión.

_ A decidir sin presiones.

_ A cometer errores y a ser responsable de ellos.

_ A ser independiente.

_ A pedir información.

_ A ser escuchada y tomada en serio.

_ A tener éxito y a fracasar.

_ A estar sola.

_ A estar contenta.

_ A no ser lógica.

_ A decir no lo sé.

_ A cambiar de opinión

_ A hacer cualquier cosa sin violar los derechos de las demás personas.

_ A no ser asertiva.

Derechos asertivos

Primer derecho asertivo

Tenemos derecho a juzgar nuestro propio comportamiento, nuestros pensamientos y nuestras emociones, y a tomar la responsabilidad de su iniciación y de sus consecuencias.
Segundo derecho asertivo

Tenemos derecho a no dar razones o excusas para justificar nuestro comportamiento.


Tercer derecho asertivo

Tenemos derecho a juzgar si nos incumbe la responsabilidad de encontrar soluciones para los problemas de otras personas.


Cuarto derecho asertivo

Tenemos derecho a cambiar de opinión.


Quinto derecho asertivo.

Tenemos derecho a cometer errores y a ser responsables por ellos.


Sexto derecho asertivo

Tenemos derecho a decir: no lo sé.


Séptimo derecho asertivo

Tenemos derecho a ser independientes de la buena voluntad de las demás personas antes de enfrentarnos con ellas.


Octavo derecho asertivo

Tenemos derecho a tomar decisiones ajenas a la lógica.


Noveno derecho asertivo

Tenemos derecho a decir: “no lo entiendo”.


Décimo derecho asertivo

Tenemos derecho a decir: “no me importa”.