Articulo 2: Competencias gerenciales

La tendencia del coaching
Hoy en día muchas organizaciones y personal ha pasado de tener gerentes que den órdenes y vigilen que se realicen las operaciones en tiempo y forma a coaches. Esta nueva tendencia ha buscado que los gerentes sean coaches que supervisen el trabajo de sus colaboradores y promuevan un crecimiento integral. De esta manera el coach enseña al colaborador y posteriormente deja que éste realice sus actividades independientemente, limitándose únicamente a supervisar. 
El término coach está muy relacionado con los deportes y prácticamente en el ámbito empresarial y de los deportes tiene la misma percepción. Deportivamente un coach es aquel que muestra las estrategias y prepara al equipo para que pueda realizarlas exitosamente. De la misma manera, en las organizaciones los coaches dan las herramientas necesarias para que los colaboradores logren un objetivo.  
Para lograr ser un buen coach los profesionistas deben de tener un excelente manejo de sus competencias gerenciales. A diferencia de los gerentes tradicionales, en el caso de los coaches éstas deben de estar hiper desarrolladas. La competencia y las situaciones de las organizaciones hoy en día exigen innovar radicalmente en la manera de hacer negocios liderando con éxito a la gente, creando capital humano e intelectual.
Difícil será que el gerente pueda lograr esto sin repertorio ni competencia para reconocer interpretar los signos corporales que permiten identificarlas, asociando gesticulaciones, posturas y forma de respirar, interpretar lo que se siente y lo que dan ganas de hacer o no en tales o cuales emociones, reproducir a voluntad las emociones o los signos y darse cuenta de lo que se siente, cambiar de una emoción a otra por si mismo y lograr que otros también lo logren, anclar neuro lingüísticamente las emociones recurrentes que se requieren, etc. Por lo tanto, en primer lugar un coach debe de tener una alta inteligencia emociona.
Hacer avanzar a una persona, grupo u organización, desde la situación en que se encuentra a la que desea alcanzar es un problema estratégico mayor: no es posible lograrlo sin un diseño estratégico ingenioso -impecablemente llevado a cabo- que indague perspicazmente en el entorno del coachee y en el coachee mismo. Ello implica tomar en consideración tanto las oportunidades y amenazas derivadas de las eventuales movidas de aliados, oponentes e indiferentes como de las fortalezas y debilidades derivadas de las competencias y recursos del propio coachee -frente a ese entorno- y según él se de cuenta o no de ello y actúe o no en consecuenciacon o sin la contribución de su coach.
Un gerente que quiera actuar como coach, pero que no disponga de competencias organizacionales, estratégicas y de liderazgo adecuadas o suficientes, no podrá hacerle ver a quien coachee todo lo que sería deseable y que haría viable su avance hacia la situación deseada: probablemente basará su actividad de coaching en la superación y desarrollo personal del coachee, sin esperanza alguna de hacerlo salir victorioso en el complejo -campo de batalla organizacional.

Competencias emocionales específicas

Para poder generar estados de ánimo y emociones que predispongan a las personas a cargo, a llevar a cabo oportunamente las acciones necesarias y suficientes. Esto con la finalidad de alcanzar productivamente los resultados estratégicamente planificados organizada y coordinadamente. Actuar con alegría y energía pese a las dificultades y eventuales quiebres.

Competencias corporales

El cuerpo representa todo lo que nuestro ser bio-físico-químico nos permite, cuerpo y psiquis se influencian mutuamente; la misma interacción sistémica se da entre lo corporal, lingüístico y emocional. Lo espiritual no es ajeno a éstas interacciones. El gerente como coach debe conocer esto y hacerlo manejable: debe saber respirar y mostrar a otros como respirar profundamente, relajarse y mostrar a otros como relajarse científicamente, centrarse y mostrar a otros como centrarse, sincronizarse consigo mismo y con otros y mostrar a otros como ir al mismo ritmo, energizarse y buscar la empatía.

Competencias comunicacionales

·        Comunicar apropiadamente los valores, visión, misión, estrategias y planes.
·        conocer detalladamente tanto el contexto como lo perseguido y lo planificado, comprender plenamente todo lo que esto conlleva, e incluso compartir emocionalmente la satisfacción de lograr lo deseado.
·        comprometer apasionadamente, a todos y cada uno, en el logro exitoso y sostenido de lo ambicionado, pese a las dificultades y la eventual escasez de recursos
·        alto grado de cumplimiento
·        genere una gran confianza en
·        formar un equipo de una muy elevada confiabilidad.

Competencias en la coordinación de acciones

·        Detectar anticipadamente las necesidades e inquietudes a satisfacer (con el resultado de las actividades)
·        decidir explícitamente cuáles necesidades e inquietudes, y cuándo, requerirían ser satisfechas
·        contextualizar apropiadamente sobre el particular con los recursos para satisfacerlas pedir oportunamente a ellos la satisfacción de ellas, especificando las condiciones de satisfacción requeridas
·        negociar efectivamente las condiciones, posposiciones, negativas, etc.
·        comprometer efectivamente el mutuo cumplimiento de todo lo convenido
·        monitorear periódicamente el grado de avance
·        renegociar efectivamente
·        recibir amablemente lo que se entregue (si se entrega algo)
·        agradecer sinceramente lo que se haya recibido (o reclamar lo que no se haya recibido a tiempo),
·        evaluar acuciosamente el grado de satisfacción
·        retro alimentar contextualmente a los responsables, reiniciando así un nuevo ciclo de coordinación de acciones.

Competencias lingüísticas

El gerente como coach maneja con destreza las peticiones y las ofertas, puesto que una vez que ellas son aceptadas se convierten en promesas que se cumplirán o no. Detrás de cada acto lingüístico hay un compromiso social que podemos cumplir o no, y éste cumplimiento o incumplimiento reiterado irá configurando inevitablemente nuestra imagen pública. En las organizaciones las actividades se desarrollan por medio de un intenso intercambio conversacional, lo que implica competencias para diseñar y efectuar conversaciones que permitan lograr -con mayor o menor efectividad- cosas con palabras, recurriendo al lenguaje verbal -escrito o hablado- y al lenguaje no verbal.

Competencias en liderazgo transformador

Liderazgo de sistemas humanos configurados por seres humanos, cultural y emocionalmente interrelacionados, por múltiples y muy complejas redes conversacionales -verbales y no verbales- que intentan lograr objetivos individuales y colectivos.
Es imperante que ya no se busque llegar a ser simplemente un gerente, sino un coach. Estas nuevas tendencias muestran claramente que es mucho más benéfico tanto para el gerente como para el colaborador y la organización. Es decir, se forma una relación ganar-ganar-ganar. Con base en esta aseveración es muy importante desarrollar las competencias gerenciales básicas y potencializarlas hasta niveles de coaching. Asimismo, nunca se debe de dejar a un lado la inteligencia emocional y buscar su máximo desarrollo. 
Bibliografía
Goleman, D., Boyatzis, R., y MacKee, A. (2002). El Líder Resonante Crea Más.
España: Random House Mondadori S.A.
Hersey, P. y Chevalier, R. (2001). Liderazgo Situacional y coaching de
Rendimiento. En Goldsmith, M., Lyons, L. y Freas, A. (Edts.), Coaching
La Última Palabra en Desarrollo de Liderazgo, (pp. 247-256). México:
Pearson Education.

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